DV. La subida a Urbasa tuvo un trágico desenlace en la tarde de ayer. La prueba discurría por su cauce, hasta que un fatal fallo mecánico del Renault Clio Sport A24 pilotado por el errenteriarra Iñaki Gómez embistió a Antonio J.R., vecino de Olazagutia de 63 años, causándole la muerte.
Pese a que en primera instancia las asistencias médicas atendieron al herido, falleció poco después del accidente.
Al parecer y según fuentes próximas a la organización de la carrera, cuando el pilto errenteriarra de 22 años, Iñaki Gómez, se aproximaba a la salida, su vehículo perdió una de las ruedas delanteras por causas desconocidas al cierre de la edición y el guipuzcoano de la escudería Jaizkibel no pudo controlar su trayectoria.
En cuestión de segundos, el coche del guipuzcoano se fue directo al monte a gran velocidad, cayendo por un pequeño barranco, con tal mala suerte que allí se encontraba el vecino de Olazagutia, junto a otras dos personas que no sufrieron daños. Una de ellas era la mujer del fallecido, que fue atendida tras sufrir una crisis de ansiedad. Gómez salió ileso.
Cerca del lugar del trágico accidente se encontraban tres ambulancia medicalizada de la DYA que cubrían el evento. Al parecer, una de ellas atendió al hombre atropellado, que no obstante falleció en el trayecto al Hospital de Navarra, sin que nada se pudiera hacer por su vida.
Agentes de la Policía Foral de Pamplona que formaban parte del dispositivo de seguridad de la prueba hicieron el atestado del suceso. Según la organización, el accidente fue «trágico y fortuito».
Tras conocer la noticia de lo ocurrido, la organización de la Subida a Urbasa optó por suspender la prueba y reunió a todos los pilotos para informar de lo acaecido en medio de una gran tristeza.
La prueba, valedera para el campeonato navarro -precisamente era la que lo abría-, se disputaba en la carretera NA-718, que transcurre entre las localidades navarras de Olazagutia, población del fallecido, y Estella, con salida en el punto kilométrico 38,050 y llegada en el 32.110. Se trata de una de las pruebas más celebres del campeonato. La organizaba la escudería Mendi Sport.
Era la XXXI edición de la prueba navarra, en la que tomaban parte 77 vehículos. Participaban el campeón navarro, Eder Valdés, y el balear Pedro Roca, con los galones que le acreditan como campeón de España. La barqueta de Roca era una de las ocho que tenían previsto tomar la salida ayer. El mencionado Eder y Patxi Egozkue partían como favoritos antes de que el dramático suceso provocara la suspensión de la prueba.
Fuente: Diario Vasco